miércoles, 20 de septiembre de 2017

055: ¿a qué llamas amor?

El amor no gira en torno de ir a la cama y coger con ella. Eso no es amor, eso es lujuria.  
Y muchas de ustedes se han embarazado por la lujuria, sin la oportunidad de sentir el amor.
¿Crees verdaderamente que el amor es amar a alguien que abusa de ti porque eso es todo lo que vales? No, el amor no es abusivo, el amor no es inseguro, el amor no tiene que ver con la lujuria.
El amor, la lujuria, la necesidad de compañía, son áreas muy diferentes.

Para los más primitivos, el amor es la relación más básica entre dos personas que se sienten atraídas, que químicamente son atraídas, que emocionalmente son atraídas, porque, generalmente, las personas, como los animales, no se sienten atraídas si la atracción no es de naturaleza química.
Y la diferencia entre amigos y amantes es que los amantes son del sexo opuesto. Es la única cosa que un amigo no puede compartir y un amante sí. Y algunos de ustedes han cruzado todas esas líneas.

Ahora bien, ¿es natural? Esto nos remite a quién eres tú y cuál es tu prerrogativa en la vida.
Todo el mundo puede hacer el amor. Todo el mundo puede practicar el sexo, pero ¿es el sexo necesariamente amor? No lo es. Es conveniencia, y es químico.

Amor es esa elevada existencia dorada que trasciende el deseo carnal, pero que, una vez que lo encontramos, incluye el deseo en forma de unidad apasionada, una unidad que es compartida no sólo sexualmente, sino también espiritualmente.
Unidad que es compartida de maneras humanistas; que es compartida en sueños, que es compartida no como uno apoyándose en el otro, sino como dos individuos fuertes y capaces de caminar y de definir la realidad, y capaces de combinar esas realidades o de mantenerlas separadas. Pero es una compañía grandiosa en todos los aspectos.

En el mundo hay mucha propaganda sobre la libertad sexual y acerca de que eso es lo más esencial en una relación. Yo difiero. No lo es.
Lo más importante en una relación es la honestidad, la individualidad, la grandeza de ser único.
Ésta es una sociedad en decadencia, y si todavía no te has enterado, es que te estás haciendo el loco.

¿Cuántas veces te has hecho el loco? Y lo único que te diferencia de los animales del bosque es que controlas —tú controlas—-las armas que les controlan a ellos. Eso es lo único que te separa de ellos. Pero el amor es algo esplendoroso. Y no es algo que comience entre tus piernas.

Es algo que empieza en nuestras almas, y sólo allí.

martes, 19 de septiembre de 2017

054: asociación permisible

- Tengo entendido que anoche me viste en casa de mi amante.
Inclinó la cabeza a modo de asentimiento.
- Yo la conozco desde cuando era un muchacho. Por lo común, estas cosas terminan cuando el hombre se casa, pero yo nunca me casé.
- ¡Pero hace años que acompaña a Rosa!
- Es cierto. Una cosa no excluye la otra.
- ¿Eso significa que ama a las dos?
- De modos diferentes
- ¡Vaya!
- No tienes por qué burlarte. Una es cómoda, sin complicaciones, bastante terrenal; la otra, estimulante para la mente, pero tranquilizadora para el alma.
¿Cuál era cuál? lo miró fijamente, fascinada por ese vistazo en la complicada vida afectiva de aquel hombre, aparentemente tan simple.
- ¿Y si usted se casara con Rosa?
- Eso parece muy poco probable.
- ¿Por qué? ¿Alguna vez se lo ha propuesto?
- Nunca ha habido un momento propicio.
- Oh, vamos, ésa es una excusa muy débil.
- Tal vez, pero nunca he querido arriesgar la relación que nos une.
- Y por eso no hace nada.
- ¿Te parece cobardía? Te aseguro que muchas veces yo también pienso así.
- Se diría que detesta alterar el cómodo arreglo que ha conseguido.
- Comprendo que pienses así, pero ¿podrías decirme, en este momento, si Rosa me aceptaría en el caso de que yo le propusiera matrimonio?
Descubrió, sorprendida, que no podía asegurarlo.
- Jamás lo sabrá si no hace el intento.
- Sí, pero mi fortuna no es grande. ¿Qué puedo ofrecerle, salvo mi apellido?
- ¿Y su amor?
- Podría no bastar.
- Y si bastara, ¿qué pasaría con la mujer de la calle Ravelo?
- Para ella no sería una sorpresa que le asignara una pensión. Por el momento, sirve para proteger a Rosa de las lenguas maliciosas.
El amor devoto adoptaba formas extrañas, y también las confidencias. No supo qué decir.



lunes, 18 de septiembre de 2017

053: Atención Hombres: alimentos indispensables para tener una piel increíble

Con el cambio de estación, la crisis económica y los polvachos, tu piel sufre desenchufes en tu dermis y epidermis. Para solucionar, puedes hacer algo tan sencillo como peer: consumir estos  alimentos para tener una piel radiante e increíble.

Zanahorias
Así como los conejos se mantienen viriles y activos gracias a su consumo de zanahorias, aplica para nos, por el betacaroteno, que ayuda a reparar los tejidos, es el aliado ideal para hacer que tu piel luzca siempre fresca.

Cereales integrales
Si lo que buscas es evitar que tu piel luzca acartonada, consumir cereales te ayudará a obtener los beneficios deseados.  Esto se debe a que están rellenos de selenio.

Frutas ricas en vitamina C
La guayaba, el mango, la naranja, papaya, entre otras, serán el aporte necesario para que tu organismo produzca el colágeno necesario que mantiene tu piel firme y con aspecto lozano.

Brócoli
Con este vegetal tendrás un combo de vitaminas y antioxidantes, tu piel se sentirá mucho más sana y flexible si incluyes en tu dieta este delicioso alimento. La vitamina C y E producirán el colágeno necesario, una barrera de defensa contra los dañinos rayos UV y una sensación tersa.

Almendras
Este fruto de la familia de las leguminosas además de aportar grandes cantidades de energía, también es excelente para nutrir y protegerte del sol.

Grasas buenas
Alimentos como el salmón, huachinango, aguacate o la chía son excelentes potenciadores para que tu cuerpo reciba las vitaminas A, D, E y K. Mismas que harán que el colágeno se regenere de forma constante.

Pimiento rojo

El licopeno, te ayuda a reducir el daño celular en la piel. Además, por la vitamina A y C y el color rojo que caracteriza este alimento es el indicado para comerlo en esa época del año y lucir un bronceado que despertara la envidia de las vecinas.

domingo, 17 de septiembre de 2017

052: amo/r

Decimos que el amor es efímero y elusivo, pero ¿lo es realmente, o somos nosotros los inconstantes, los carentes de sustancia? Tal vez hayamos estado mirando en una dirección equivocada. Tal vez la respuesta esté en nosotros mismos, dentro de la persona que a menudo es un extraño consigo mismo, un disfraz protector que ha olvidado quién es aquel que lleva puesta la máscara.


Considera esto: ¿Qué ocurre con el amor sexual? ¿Por qué su atracción es tan poderosa? ¿Está bien, está mal? ¿Y qué hay de las mujeres? ¿Cuál es su verdadera naturaleza, belleza, valor? ¿Y qué hay del matrimonio; es natural o innatural? Dicen que el instinto y la atracción animal no son amor, pero ¿qué hay de las lecciones que aprendemos del reino animal que se aparean de por vida y están dispuestos a sacrificarse por sus retoños? ¿Qué hay de la gente que se crea enfermedades para poder recibir atención, para que alguien cuide de ellos y les ame, una vez que el fuego de la pasión se ha desvanecido, o se ha vuelto tedioso e intrusivo? ¿Por qué muchas veces el adulterio es una aventura más excitante que la fidelidad a la pareja a la que decimos amar? ¿Por qué ocurre que muchas relaciones que comenzaron con pasión y amor quedan trágicamente reducidas al resentimiento de tener que afrontar responsabilidades y acuerdos contractuales? ¿Cómo es que para algunos el sexo ya no es hacer el amor? ¿Qué tenemos que hacer con nuestras fantasías sexuales, con esos secretos que nos encuentran rápidamente en cuanto nuestras mentes empiezan a alejarse de nuestra pareja? ¿Cómo podemos combinar amor y compasión con fuerza poderosa? ¿Puede una intensa seducción ser un momento de pasión pura, o tiene que estar teñida de manipulación? ¿Puede el amor ser una experiencia duradera?

viernes, 15 de septiembre de 2017

051: frenesí

Eliza suspira y ronronea y empieza a restregarse toda contra él, y le busca y le incita y le conduce hasta seguro puerto, hasta el secreto nido, con su mano, y él la penetra con tal fuerza, con tal deseo, con tal rabia, que siente que esta vez ha llegado y golpea con embestidas brutales el mismo fondo de la ciénaga, y Eliza, siempre con los ojos muy abiertos e inmóviles, no gime ya ni grita, y la alcoba empieza a girar despacio en una espiral ascendente, se pregunta si están siendo absorbidos por uno de esos agujeros negros que pueblan el infinito y en los que todo tal vez se precipita, una espiral de sangre, rojo ahora el terciopelo de las paredes, rojas las sábanas, fuego líquido el sol que penetra por las ventanas, llamas cárdenas, y sabe que nunca se han deseado, que nunca se han buscado y encontrado de esta forma salvaje, que nunca volverá tampoco en el futuro a ser el amor así, como en esta experiencia irrepetible, enloquecidos ambos de frustración y de maldad y rabia, acrecentados el odio y el desprecio por el hecho de no poder dejar sus cuerpos de buscarse, fundidos en cada acometida feroz el anhelo de colmarla y poseerla con el afán de aniquilarla, porque penetra en ella una y otra vez como si le hundiera reiteradamente un puñal en el pecho y quizá sea sangre lo que les moja y quizá sea olor a sangre este olor persistente a mar y podredumbre, ese perfume acre y delicioso e intolerable, mientras aumenta el vértigo al mismo ritmo al que gira la espiral que se hunde en lo infinito, el agujero negro y sin retorno, y alguien está gritando quizás Carmen que, no puede dejar de mirarlos, no puede apartar de ellos los ojos, por más que se cubra con las manos los ojos y la cara, o quizás sea Eliza enloquecida, ángel magnífico de plenitud y muerte, o acaso sea él
mismo el que sin darse cuenta está ahora gritando. 

jueves, 14 de septiembre de 2017

050: Lapislázuli

Te sonríe, te da de beber y le expresas cariño, qué quieres que te diga. Pero eso no le daba derecho alguno a robarme. No señor. Ni siquiera a pesar de la caricia que me hizo, que ya sé que es en eso en lo que estás pensando. ¡Sí! ¡Me hizo una caricia, y me gustó! ¿Y qué? ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? ¡Mujer fácil, mujer fácil...! Vamos, no me vengas con huevadas a estas alturas. ¡Hacía tanto tiempo que no me tocaba nadie! Me pasó la mano, suavemente, primero por la cabeza y la cara, luego por el cuerpo... debajo de la ropa... Tuve un escalofrío de jovencita, de verdad te lo digo. Por un momento me sentí como entonces... y empezó a bajarme la sangre hacia abajo... ¡Hacía tanto tiempo que no me tocaba nadie! De joven sí, claro. ¡Huy! ¿No te acuerdas? Menudo éxito tenía yo. Todos me miraban con esos ojos llenos de deseo que se les pone, y me gustaba. Era como si yo fuera una fuente y ellos tuvieran tanta sed... Tenía un cuerpo precioso, sobre todo cuando me arreglaba, y unas tetas que daba gloria verlos. ¡Ah! Y lo mejor eran los ojos. Ahora ya casi ni veo, y los tengo pequeños y arrugados, pero entonces, ¿te acuerdas? ¡Lapislázuli! A mí me gustaba. Me hacía sentirme como una piedra preciosa. Él no me dijo ni cómo se llamaba. Se lo pregunté pero no me contestó. Sólo hizo un gesto así, con la mano, como diciendo: No tengo nombre. Pues yo sí.  Se lo dije y me sonrió,
dejando ver una boca grande y bonita.  Y, así como apareció, desapareció.

martes, 12 de septiembre de 2017

049: la testiculina

Las películas a las que suelen acceder en la intimidad de la alcoba están cargadas de escenas con penetraciones salvajes, cunnilingus imposibles. Con este panorama no es de extrañar que el consumo de pornografía por parte de las vecinas influya de forma determinante en su deseo de participar en comportamientos sumisos en sus coitos. Esta es la principal conclusión que llegan las vecinas de la UV 48 que pone el dedo en la vulva y apunta que las vecinas que ven porno aceptan sin excesivos problemas que las tiren, las nalgueen, las cacheteen, o que les pongan mascaras de esperma en la cara; que dicho sea de paso, son buenas para el cutis

Para llegar a esta conclusión, las dirigentas del Club de Madres  se valieron de los resultados de una encuesta en la que participaron 392 vecinas heterosexuales con una media de 27 años y de las cuales un 70% tienen un machucante potable.
En la misma se les preguntaba por la edad a la que se enfrentaron a su primera película, cuáles eran sus motivaciones a la hora de ver este tipo de filmes o la frecuencia con que lo hacían. También se les preguntó si habían probado con sus parejas algunos comportamientos dominantes o si, por el contrario, les gustaría participar en este tipo de prácticas de forma sumisa. Para terminar de rizar el vello, se les interrogó sobre si aceptarían participar en algunas de las habituales prácticas que se pueden presenciar en algunas películas: si aceptarían que su pareja les diga "reina", si aceptarían tener relaciones con un grupo de vecinos siendo ella la única vecina o si querría ser cogida por dos vecinos al mismo tiempo.

Las respuestas señalan que entre el 55% y el 79% de las vecinas que habían visto pornografía admitieron haber participado en coitos en los que se las tiraban, un 30% reconocía haber sido nalgueada y el 14% afirmaba haber bebido esperma, "Los respuestas también mostraron que las vecinas que consumían más pornografía, ya fueran solas o en grupo de amigas, eran más propensas a involucrarse o querer participar en conductas sexuales sumisas.   

Este chimento muestra que muchos vecinos y vecinas aceptan el guión de la pornografía. "Este joder nos proporciona mucho más placer que ponernos a reflexionar en términos de coitos normales que marcan la desigualdad de género” subrayaron las vecinas, recalcando que nadie tiene derecho a meterse en sus ovarios.