jueves, 19 de abril de 2018

0191: ¿quiero casarme contigo?


— ¿Cómo, dónde y con qué palabras dulces le pediste que se case contigo?
—Los hombres no hacemos esas cosas, ¿de dónde sacas esas ideas tontas?
—Del cine
—En el cine muestran que cualquiera puede ir a la India o al África, pero nuestra realidad es que ni siquiera podemos ir a Cochabamba. En este país, las mujeres son las que hablan y las que proponen las soluciones:
“Estoy embarazada, ¿Qué vamos a hacer?” o “Cómo lo vamos a arreglar” o “Vas a tener que ayudarme”
O quizás la escuches gritar:
¡¡¡Mierda!!! ¡La cague! ¡¡Voy a tener que casarme!!
No te preocupes, éstas son las mejores, pues tienen los pies sobre la tierra


lunes, 16 de abril de 2018

0190: sonriamos


— ¡Hola compadre! ¿Qué le pasa que lo veo pensativo?
—Es que me dijeron viejo cornudo.
—Tranquilo compadre, si no estás tan viejo.

-Cielo, ¿con cuántas mujeres has dormido?
- ¡Contigo nada más!, porque las otras no me dan sueño.

— ¿Tú después de tener sexo, hablas con tu marido?
—Sí tengo saldo… lo llamo.

-Caperucita, te voy a dar un beso donde nadie te lo ha dado antes.
-Uy, pues tendrá que ser en la canastita.

-Mamá, mamá... ¿me puedo comer un hielito?
- Bueno hijo, te puedes comer un hielito.
Al rato:
- Mamá, mamá, ¿me puedo comer un hielito?
- Bueno hijo, te puedes comer un hielito.
- Mamá, mamá, ¿me puedo comer otro hielito?
- Mijo si te sigues comiendo los hielos, tu hermanito va a llegar descompuesto a la funeraria

sábado, 14 de abril de 2018

0189: encrucijada


—Tú ya no me quieres
— ¿Ya no?
—No eres del que yo me enamoré
— ¿No será que eres tú la que cambiaste?
— ¿Cómo puedes decir eso?
—Ya no eres la chiquilla que se vino a vivir conmigo, ahora eres mayor y tus expectativas ya no son las de antes. Este es el momento que te sinceres conmigo y me digas que es lo que quieres que hagamos con nuestra vida a partir de este instante. Quizás, seas tú la que ya no me quiere, quizás pienses que te gustaría estar con un hombre diferente a mí. Piénsalo con calma. Sea cual sea tu decisión yo seré siendo el mismo del que te enamoraste y te seguiré amando como el primer día que llegaste a mi vida.

jueves, 12 de abril de 2018

0188: las masas


Las masas son capaces de atraer una gran mirada, pero la gravedad, la falta de ejercicio y unas costumbres malas pueden hacer que pierdan su definición.  A partir de los treinta y seis ¡ay! las masas se caen, así que no te queda más remedio que meterle al push up para devolver a su sitio lo que se ha caído.
El deporte.  Las masas se beneficia, y tienes que empezar a tener muy en cuenta las sentadillas, zancadas y patadas posteriores; cuestan, pero son lo más efectivo
Hidratación. Uno de los principales enemigos de las masas es la celulitis. Para tenerla bajo control, es importante llevar una correcta hidratación, con el objetivo de que la masa se vea hidratada y tersa. Elimina de tu dieta las bebidas azucaradas, refrescos o el alcohol, que no harán nada más que cagarla.
Di sí a las proteínas. Come frijol, poroto, garbanzo —si entiendo— pero unos pedos huidizos no arruinaran tu reputación.  Olvídate de los productos procesados, light, zero…  
Un reto. Olvídate de los ascensores y subir las escaleras -uno de los mejores hábitos para trabajarlas-, si tienes tiempo, intenta caminar en vez de usar el coche. En pocos meses tus vecinos te lo agradecerán.
Ejercicio 'a todas horas'. Debes contraer las masas siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…cogiendo, etc. Cualquier excusa es buena para fortalecer y tonificarlos.
Prendas demasiado ajustadas. Uno de tu principal problema es la celulitis. Por eso, has de intentar evitar los pantalones ajustados, porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada a tu cuerpo es la mejor opción.
Lluvia dorada y masajes. Las masas agradecerán el aporte de tu copuchento.

0188: las masas


Las masas son capaces de atraer una gran mirada, pero la gravedad, la falta de ejercicio y unas costumbres malas pueden hacer que pierdan su definición.  A partir de los treinta y seis ¡ay! las masas se caen, así que no te queda más remedio que meterle al push up para devolver a su sitio lo que se ha caído.
El deporte.  Las masas se beneficia, y tienes que empezar a tener muy en cuenta las sentadillas, zancadas y patadas posteriores; cuestan, pero son lo más efectivo
Hidratación. Uno de los principales enemigos de las masas es la celulitis. Para tenerla bajo control, es importante llevar una correcta hidratación, con el objetivo de que la masa se vea hidratada y tersa. Elimina de tu dieta las bebidas azucaradas, refrescos o el alcohol, que no harán nada más que cagarla.
Di sí a las proteínas. Come frijol, poroto, garbanzo —si entiendo— pero unos pedos huidizos no arruinaran tu reputación.  Olvídate de los productos procesados, light, zero…  
Un reto. Olvídate de los ascensores y subir las escaleras -uno de los mejores hábitos para trabajarlas-, si tienes tiempo, intenta caminar en vez de usar el coche. En pocos meses tus vecinos te lo agradecerán.
Ejercicio 'a todas horas'. Debes contraer las masas siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…cogiendo, etc. Cualquier excusa es buena para fortalecer y tonificarlos.
Prendas demasiado ajustadas. Uno de tu principal problema es la celulitis. Por eso, has de intentar evitar los pantalones ajustados, porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada a tu cuerpo es la mejor opción.
Lluvia dorada y masajes. Las masas agradecerán el aporte de tu copuchento.

0188: las masas


Las masas son capaces de atraer una gran mirada, pero la gravedad, la falta de ejercicio y unas costumbres malas pueden hacer que pierdan su definición.  A partir de los treinta y seis ¡ay! las masas se caen, así que no te queda más remedio que meterle al push up para devolver a su sitio lo que se ha caído.
El deporte.  Las masas se beneficia, y tienes que empezar a tener muy en cuenta las sentadillas, zancadas y patadas posteriores; cuestan, pero son lo más efectivo
Hidratación. Uno de los principales enemigos de las masas es la celulitis. Para tenerla bajo control, es importante llevar una correcta hidratación, con el objetivo de que la masa se vea hidratada y tersa. Elimina de tu dieta las bebidas azucaradas, refrescos o el alcohol, que no harán nada más que cagarla.
Di sí a las proteínas. Come frijol, poroto, garbanzo —si entiendo— pero unos pedos huidizos no arruinaran tu reputación.  Olvídate de los productos procesados, light, zero…  
Un reto. Olvídate de los ascensores y subir las escaleras -uno de los mejores hábitos para trabajarlas-, si tienes tiempo, intenta caminar en vez de usar el coche. En pocos meses tus vecinos te lo agradecerán.
Ejercicio 'a todas horas'. Debes contraer las masas siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…cogiendo, etc. Cualquier excusa es buena para fortalecer y tonificarlos.
Prendas demasiado ajustadas. Uno de tu principal problema es la celulitis. Por eso, has de intentar evitar los pantalones ajustados, porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada a tu cuerpo es la mejor opción.
Lluvia dorada y masajes. Las masas agradecerán el aporte de tu copuchento.

0188: las masas


Las masas son capaces de atraer una gran mirada, pero la gravedad, la falta de ejercicio y unas costumbres malas pueden hacer que pierdan su definición.  A partir de los treinta y seis ¡ay! las masas se caen, así que no te queda más remedio que meterle al push up para devolver a su sitio lo que se ha caído.
El deporte.  Las masas se beneficia, y tienes que empezar a tener muy en cuenta las sentadillas, zancadas y patadas posteriores; cuestan, pero son lo más efectivo
Hidratación. Uno de los principales enemigos de las masas es la celulitis. Para tenerla bajo control, es importante llevar una correcta hidratación, con el objetivo de que la masa se vea hidratada y tersa. Elimina de tu dieta las bebidas azucaradas, refrescos o el alcohol, que no harán nada más que cagarla.
Di sí a las proteínas. Come frijol, poroto, garbanzo —si entiendo— pero unos pedos huidizos no arruinaran tu reputación.  Olvídate de los productos procesados, light, zero…  
Un reto. Olvídate de los ascensores y subir las escaleras -uno de los mejores hábitos para trabajarlas-, si tienes tiempo, intenta caminar en vez de usar el coche. En pocos meses tus vecinos te lo agradecerán.
Ejercicio 'a todas horas'. Debes contraer las masas siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…cogiendo, etc. Cualquier excusa es buena para fortalecer y tonificarlos.
Prendas demasiado ajustadas. Uno de tu principal problema es la celulitis. Por eso, has de intentar evitar los pantalones ajustados, porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada a tu cuerpo es la mejor opción.
Lluvia dorada y masajes. Las masas agradecerán el aporte de tu copuchento.